Mostrando entradas con la etiqueta busqueda de sentido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta busqueda de sentido. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de enero de 2022

El "para qué" de todo lo creado

Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. 
Romanos 11:36

Este texto en apariencia tan simple y al que no siempre se le presta la debida atemción resume la respuesta a las preguntas más profundas a que el alma humana puede dar cabida. Su contenido presenta, en efecto, la guía que lleva a comprender cual es sentido de la vida humana y, de hecho, de todo aquello existe.

En primer lugar, el texto da por sentado que la vida tiene un sentido. Al mencionar un "para qué", el escritor indica que todo lo creado, entre lo que se halla el hombre, fue creado con una intención. Este es un mensaje de aliento. Asume que la existencia no es producto del azar sino que responde a propositos determinados y específicos. La lugubre idea de que la vida no tiene sentido aparece, por tanto, descartada desde la perspectiva bíblica.

En segundo lugar, nos dice que este propósito o "para qué" no se encuentra situado en el hombre mismo ni en ninguna otra cosa creada sino en Dios. De manera habitual el hombre tiende a pensarse a si mismo como el centro su vida. Todos sus proyectos y acciones se orientan en el sentido que corresponde al hecho de considerarse a si mismo como el mayor interesado en sus efectos y resultados. La Biblia postula una idea distinta a esta, ubicando en Dios la razón para la cual existe todo lo existente. Desde esta perspectiva todo proyecto o acción humana debiera orientarse en el sentido que corresponde al hecho de considerar a Dios como el mayor interesado en lo que sucede a lo largo de su desarrollo.

jueves, 22 de marzo de 2012

Ravi Zacharias en español. Hambre espiritual II

The Hungering Spirit, por Ravi Zacharias. Traducción y adaptación: Salí de la pecera.

Parte I

La gente que sufre puede que busque alivio y explicaciones. La gente frustrada en cuanto a consecución de placer busca propósito. Pero aquí es donde, creo yo, occidente ha perdido el rumbo. En lo tedioso de nuestra situación, podemos buscar un escape a través de lo extraño o lo desviado, mientras Dios se ha revelado a si mismo en al persona de Jesucristo.

Sólo en la cosmovisión Judeo-Cristiana cada persona es entendida como creada a imagen de Dios, porque Dios mismo es una persona. Así mismo, cada persona establece prioridades en sus relaciones que son implícitamente construidas, no por la naturaleza, sino por el diseño de Dios. Consideremos la tragedia del terremoto y el Tsunami en Japón. Incluso en esta cultura estoica, donde la comunidad está por encima de todo lo demás, cada uno que lloró estaba lamentando la pérdida de sus propios seres queridos: No estaban lamentando solamente la pérdida total de vidas, sino también su pérdida personal. Esto es real. No es imaginario. Nos paramos frente a las tumbas específicas de aquellos a quienes amamos más frecuentemente que ante el cementerio en general.

Pero hay más. La condición de persona trasciende el mero ADN. Hay un valor inherente a cada persona. En el cristianismo, la esencia de todas y cada una de las personas y la realidad individual de cada vida es sagrada. Es sagrada porque el valor intrínseco nos ha sido dado por nuestro Creador, quien se ha autorrevelado en el cielo estrellado y sobre una cruz marcada con clavos.

A medida que reflexiono sobre mi propia vida e interactúo con otros, quedo fascinado de ver los designios que Dios tiene para cada uno en forma individual, si nosotros simplemente respondemos. Lo cierto es que he conocido gente que en la cumbre de su éxito ha vuelto a Dios y he conocido otros, sumergidos en dolor y abatimiento, que acuden a Dios por una respuesta. Cada extremo deja insistentes cuestionamientos. Sólo Dios sabe como responderemos a ellos.

Dios nos ha creado para su propósito, y dentro de su diseño se construyen relación y adoración. Sólo Dios puede tejer un modelo coherente de entre los dispares hilos de nuestras vidas. Quizás, si hoy usted se detuviera y reflexionara sobre esto, vería que Cristo está buscando a su espíritu insatisfecho.


Artículo original disponible en línea en http://www.rzim.org

Palabras claves: Ravi Zacharias, recursos. Ravi Zacharias, español. Hambre espiritual hombre. Hambre espiritual Dios. Espiritualidad cristiana. Cual es el sentido de la vida. Insatisfaccion personal. Insatisfaccion permanente. Proposito de la vida. Tiene sentido la vida. Tiene sentido mi vida. Tiene sentido vivir. Porque no le encontramos sentido a la vida. Vacio existencial. Siento un vacio dentro de mi. Siento un vacio en el corazon.

martes, 20 de marzo de 2012

Ravi Zacharias en español. Hambre espiritual I

The Hungering Spirit, por Ravi Zacharias. Traducción y adaptación: Salí de la pecera.

He considerado larga y arduamente la cuestión de porque la gente vuelve a Dios. Recuerdo una mujer proveniente de Rumania, contándome que había sido criada en un ámbito extremadamente ateo. En su casa no estaba permitido siquiera mencionar el nombre de Dios, por temor a que alguien lo oyera y les negaran el acceso al sistema educativo. Después que ella vino a los Estados Unidos, yo llegue a ser paciente suyo cuando me estaba recuperando de una cirugía en la espalda. Un día, cuando tuve el privilegio de orar con ella, dijo al tiempo que secaba sus lagrimas, “en lo profundo de mi corazón he creído siempre que había un Dios, yo solamente no sabía cono encontrarlo”.

Este sentimiento se repite muchas veces. Más recientemente, tuve el privilegio de reunirme con dos personas muy importantes en un país manifiestamente ateo. Luego de que terminé de orar, uno de ellos dijo: “nunca en mi vida oré, y nunca escuche a nadie más orar. Esta es la primera vez. Gracias por enseñarme a orar.” Resulta obvio que incluso apetitos espirituales que han sido suprimidos toda una vida quedan en evidencia ante una situación en la que existe un cumplimiento posible.

Aunque estoy de acuerdo con que el problema del dolor quizás sea uno de los mayores desafíos a la fe en Dios, me atrevo a sugerir que es el problema del placer el que con mayor frecuencia nos lleva a pensar en cosas espirituales. Sexualidad, lujuria, fama, y emociones momentáneas son en realidad las atracciones más precarias del mundo. El dolor nos obliga a aceptar nuestra finitud. Esto puede ocasionar cinismo, desanimo y fatiga por el sólo hecho de vivir. El dolor nos empuja en busca de un poder superior. Introspección, superstición, rituales y juramentos, pueden todos ellos venir como resultado del dolor. Pero la frustración en el placer es una cosa completamente diferente. Mientras el dolor puede con frecuencia ser visto como un medio hacia un fin superior, el placer es visto como un fin en si mismo. Y cuando el placer ha seguido de largo, puede crecer en el alma de uno un sentimiento de abatimiento que muchas veces puede conducir a la autodestrucción. El dolor puede con frecuencia ser temporario; pero la insatisfacción en el placer da lugar al sentimiento de vacío – no sólo por un momento, sino de por vida. Entonces puede no verse razón para la vida, ni un propósito predeterminado, si ni siquiera el placer trae una realización duradera.

Es por esto que creo que la amalgama de dolor y placer esta en la raíz del dilema humano y en el centro del hambre espiritual.

Parte II


Artículo original disponible en línea en http://www.rzim.org

Palabras claves: Ravi Zacharias, recursos. Ravi Zacharias, español. Hambre espiritual hombre. Hambre espiritual Dios. Espiritualidad cristiana. Cual es el sentido de la vida. Insatisfaccion personal. Insatisfaccion permanente. Proposito de la vida. Tiene sentido la vida. Tiene sentido mi vida. Tiene sentido vivir. Porque no le encontramos sentido a la vida. Vacio existencial. Siento un vacio dentro de mi. Siento un vacio en el corazon.

sábado, 18 de octubre de 2008

Vida útil. ¿Tiene sentido la vida sin Dios?

Soy de los que sienten la molesta necesidad de encontrarle sentido a las cosas. No me satisface el hecho de hacer algo por hacerlo, por inercia, por que es lo que se supone que haga, o lo que "siempre" se hizo. Tengo que encontrarle sentido. Encontré varios por acá a los que les pasa los mismo. Síndrome post moderno tal vez. Como sea, esto me lleva en definitiva a preguntarme por el sentido de la vida misma, cuestión esta que a desvelado a muchos.

Intentaré apenas comenzar a encarar el tema, sin la pretensión de llegar a enunciados concluyentes y prescindiendo en lo medida de los posible de respuestas preconcebidas, de esas que enseguida nos saltan a la mente pero no representan ideas propias. No lo haré con intención de impartir conocimiento a nadie, sino simplemente como desarrollo de las ideas que me van surgiendo en la búsqueda de respuestas. El que quiera puede participar, el que se pregunte de que rayos estoy hablando, lo más probable es que se aburra y se vaya a otro lado. Todo bien.

La pregunta que inquieta a muchos suele formularse en términos de saber cual es el sentido de la vida. Mi molesta necesidad de llegar al fondo de diversas cuestiones me empuja a preguntarme si el que se ha dado por fondo realmente es el fondo y a plantearme el planteo mismo del que generalmente se ha partido. Aclaro (creo). En este caso, por ejemplo, me veo movido a preguntarme si la pregunta misma por el sentido de la vida es valida y llegando a una instancia anterior me pregunto en primera lugar, no cual es el sentido de la vida, sino, de hecho, si la vida tiene un sentido y si es necesario que lo tenga. Después de todo, muchas cuestiones que el hombre contemporáneo ha dado por sentadas, han sido puestas en duda por sociólogos e historiadores, alegando que en realidad son fruto de la sociedad actual, y fueron concebidas de otra forma por generaciones pasadas. No será en este sentido, la necesidad de asignarle un valor a la vida, resultado más bien del pensamiento capitalista propio de la edad moderna, siempre en busca de beneficios y resultados? En el antiguo régimen, el noble o el campesino, quizás se limitaban a vivir o a sobrevivir, sin preocuparse por el sentido o la utilidad de la vida. Esto de asignarle utilidad o valor a las cosas parece más propio de la modernidad.

Creo encontrar una respuesta a estas cuestiones en el texto de 1 Pedro 1:18. Allí se dice a los expatriados de la dispersión, que fueron rescatados de su vana manera de vivir, la cual heredaron de su padres...etc. No voy a entrometerme mucho con el griego porque no dispongo del conocimiento necesario, pero la palabra traducida como "vana" parece dar justamente la idea de vacío, inutilidad, o carencia de resultado. Si se dice de alguien que fue rescatado (redimido) de este tipo de vida, evidentemente existe otro tipo de vida. Si existe una vida que no es vana e inútil, necesariamente es útil y fructífera, ya que no hay en este caso otra opción1.

La pregunta sobre si la vida tiene sentido, se ve contestada entonces en forma positiva, por lo menos en lo referente a cierto tipo de vida. Ahora bien, cual es este tipo de vida? Una primera aproximación a la respuesta se desprende automáticamente del mismo texto: para que la vida tenga sentido es condición necesaria haber sido redimido por Cristo, ya que su sangre es el precio pagado para rescatarnos de una existencia fútil.

Sin duda habrá mucho más que profundizar, pero llegamos por lo menos a una reconfortante primera conclusión: hay una a forma útil de vivir disponible para aquellos salvados por Cristo. Tal vez no sea muy diferente a la que se suponía desde un principio, pero creo que es alentador llegar a ella sin necesidad de recurrir a formulas preestablecidas.

Palabras claves: ¿Tiene sentido la vida sin Dios?



1 Uno de los principios ontológicos generalmente aceptados como puntos de partida para el razonamiento filosófico, dice que no hay termino medio entre el ser y el no-ser. Aunque resulte obvio, aclaro esto para no dar la impresión de llegar a conclusiones apresuradas, porque hay opciones que no son excluyentes. Que algo no sea de color blanco no significa que sea negro, puede ser verde o anaranjado, pero si algo no es inútil, necesariamente es útil.

domingo, 31 de agosto de 2008

Vivir con propósito

"La vida tiene valor cuando conseguimos extraer el sentido de cada momento, de cada kairós, de cada día. El sentido de la vida está en vivir. Pero no en un vivir cualquiera. Un vivir cualquiera es mera existencia, una vacía sucesión de días.

Hay un modo diferente de vivir, y ese modo de vivir está incrustado en cada ser humano en dos dimensiones. La primera es universal, la Imago Dei, matriz divina de la cual todos somos herederos. La segunda es singular, pues cada ser humano es un original. La capacidad de vivir un momento por vez, expresando la Imago Dei por medio de mi singularidad, es lo que llamo vivir con propósito. Así, espero encontrar el contento en el contraste físico - espiritual de nuestra única Historia."
Ed René Kivitz, Viviendo Con Propósitos. Traducción disponible en castellano gracias al valioso esfuerzo de La Monja, que no sobra ;)

Leer completo en Teosubversión.


Palabras claves: ¿Tiene sentido la vida sin Dios?