"El catolicismo romano, de acuerdo con su política, no hizo esfuerzo alguno por
impartir a sus hermanos convertidos una visión más espiritual de la religión
cristiana, sino que adaptó su propaganda a su tosca reverencia por las
ceremonias y los lugares sagrados. Y así, el edificio de la iglesia llegó a ser la
incorporación y la expresión esencial de la religión que ellos aceptaron."
Dana, H.E. Manual de Eclesiología.
(No lo posteo como crítica al catolicismo, sino a la rudimentaria veneración hacia el edificio, que muchos creyentes, sin distinción denominacional, profesan).
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sábado, 4 de abril de 2009
martes, 9 de septiembre de 2008
Religión de amor
Dice Freud en Psicología de las masas y análisis del yo:
"... aquellos que no forman parte de la comunidad de los creyentes, no aman a Cristo ni son amados por él. Por este motivo, toda religión, aunque se denomine religión de amor, ha de ser dura y sin amor para con todos aquellos que no pertenezcan a ella. En el fondo, toda religión es una tal religión de amor para sus fieles y en cambio, cruel e intolerante para aquellos que no la reconocen."
En principio no queda claro de donde extrae que Cristo no ama a aquellos que no pertenecen a la comunidad de creyentes. No puede decirse del Jesús de carne y hueso descrito en los evangelios, que intercedía ante el Padre por aquellos que lo crucificaban, tampoco del Cristo doctrinal, por decirlo así, desarrollado en las epístolas a partir del primero, de quien se nos dice que al morir en la cruz, ocupó voluntariamente el lugar del pecador.
Las restantes afirmaciones son mas entendibles. No creo que la lectura hecha por el pensador austriaco, del fenómeno religioso, represente un punto de vista particular y exclusivo. Con demasiada frecuencia hacemos de la religión un sistema social como cualquier otro, que se muestra benévolo con los que adhieren a sus normas, pero receloso y hostil con los que no las aceptan o se desvían de ellas.
En el imaginario social de nuestra época se asocia al cristianismo mas con un agente acusador e intransigente que con uno amoroso y compasivo. Desplazamos tristemente la posición del Hijo de Dios, del lugar del "ni yo te condeno" al del fariseo con piedras en la mano. Entiendo que a este Cristo se refiere el fundador del psicoanálisis, al Cristo que refleja la iglesia. Después de todo somos el cuerpo visible de él en la tierra.
Es un llamado de atención importante. Si podemos tergiversar la imagen de aquel que sufrió la cruz por nuestras transgresiones, en la de alguién cruel e intolerante, estamos errando por mucho. Antes de poder predicar una religión de amor creible, necesitamos convertir nuestras vidas en pruebas empíricas de su existencia.
"... aquellos que no forman parte de la comunidad de los creyentes, no aman a Cristo ni son amados por él. Por este motivo, toda religión, aunque se denomine religión de amor, ha de ser dura y sin amor para con todos aquellos que no pertenezcan a ella. En el fondo, toda religión es una tal religión de amor para sus fieles y en cambio, cruel e intolerante para aquellos que no la reconocen."
En principio no queda claro de donde extrae que Cristo no ama a aquellos que no pertenecen a la comunidad de creyentes. No puede decirse del Jesús de carne y hueso descrito en los evangelios, que intercedía ante el Padre por aquellos que lo crucificaban, tampoco del Cristo doctrinal, por decirlo así, desarrollado en las epístolas a partir del primero, de quien se nos dice que al morir en la cruz, ocupó voluntariamente el lugar del pecador.
Las restantes afirmaciones son mas entendibles. No creo que la lectura hecha por el pensador austriaco, del fenómeno religioso, represente un punto de vista particular y exclusivo. Con demasiada frecuencia hacemos de la religión un sistema social como cualquier otro, que se muestra benévolo con los que adhieren a sus normas, pero receloso y hostil con los que no las aceptan o se desvían de ellas.
En el imaginario social de nuestra época se asocia al cristianismo mas con un agente acusador e intransigente que con uno amoroso y compasivo. Desplazamos tristemente la posición del Hijo de Dios, del lugar del "ni yo te condeno" al del fariseo con piedras en la mano. Entiendo que a este Cristo se refiere el fundador del psicoanálisis, al Cristo que refleja la iglesia. Después de todo somos el cuerpo visible de él en la tierra.
Es un llamado de atención importante. Si podemos tergiversar la imagen de aquel que sufrió la cruz por nuestras transgresiones, en la de alguién cruel e intolerante, estamos errando por mucho. Antes de poder predicar una religión de amor creible, necesitamos convertir nuestras vidas en pruebas empíricas de su existencia.
viernes, 1 de agosto de 2008
Los James Bond del cristianismo
"...pretendia ser equilibrista y oir sobre la pista ovaciones en vez de tanto reir."
Marcos vidal, El payaso.
Quisiera hacer hincapié sobre la forma en que este ideal arraigó en el cristianismo dando lugar a un (robándole siempre las palabras a Alejandro) "positivismo religioso" que "glorificó el triunfalismo".
Creo que fenómenos como los descritos a continuación, evidencian la adaptación al ambiente eclesiástico de este espíritu triunfalista y autocomplaciente:
Marcos vidal, El payaso.
Me parece interesante la lectura que hace Alejandro Vazquez del fenómeno de los comics, respecto al cambio de carácter que vienen asumiendo desde hace un tiempo sus protagonistas. Como han dejado de ser "seres ejemplares de una rectitud y justicia a prueba de todo, sin grietas y sin vacilaciones" para pasar a mostrar una faceta mucho mas humana. "Empezaron a manifestar las evidentes y erráticas convulsiones emocionales que sufrían los propios lectores del comic" nos dice Alejandro en su blog, dando a entender que este cambio responde en realidad a uno más profundo, que atañe al trasfondo social y esta relacionado con un ideal de superhombre que envuelve a la sociedad occidental desde hace algún tiempo y hoy esta perdiendo su vigencia.
Quisiera hacer hincapié sobre la forma en que este ideal arraigó en el cristianismo dando lugar a un (robándole siempre las palabras a Alejandro) "positivismo religioso" que "glorificó el triunfalismo".
Creo que fenómenos como los descritos a continuación, evidencian la adaptación al ambiente eclesiástico de este espíritu triunfalista y autocomplaciente:
- Predominio de un discurso que destaca la cara "gloriosa" del cristianismo. Se concentra desmedidamente en el éxito, la consecución de metas y la realización de sueños. Exalta la ejecución de obras espectaculares y las biografías individuales vistosas y epopéyicas.
- Amplia difusión de este discurso mediante libros, sermones, convenciones y otros medios.
- Embelesamiento hacia las convenciones multitudinarias, las megaiglesias, la pompa, el show
y la espectacularidad. - Incentivo continuado a la acción y a la asunción de posiciones de protagonismo y liderazgo.
- Persistente llamado a abandonar con premura todo aquello que se asocie con debilidades y defectos, y proyectar una imagen de perfección, donde el pecado sea practicamente imperceptible.
- Asociación de espiritualidad con participación activa y con el desempeño de ministerios llamativos.
- Mayoritaria importancia del número y la cantidad como indicadores del crecimiento y buen funcionamiento de una iglesia.
- Valoración excesiva de las personalidades decididas y seguras.
- Evaluación de la espiritualidad de un predicador en base a su elocuencia y carisma
Algunos quizás se vean tentados a sugerir mas items para la lista, en ese caso pueden sentirse con la libertad de hacerlo. A otros quizás le surjan objeciones respecto a la utilización de algunos de los aquí nombrados como representativos de una actitud religiosa indeseable. Es que en realidad estos puntos no son todos negativos en si mismos. La mayoría son mas bien ambiguos, pero a lo que me refiero en este post es a que se da principal importancia a estas cuestiones sobre otras. Se crea un prototipo excluyente de cristiano ejemplar, en el cual deben estar presentes la mayoría de las características citadas, y el que no encaja en este molde viene a ser considerado como una especie de ciudadano de segunda dentro de la iglesia.
Tenemos la idea de que para ser una persona espiritual un cristiano tiene que ser algo así como un James Bond de la religión. Siempre preparado, siempre atractivo, sin vacilaciones, ni torpezas. Agudo, ágil, inteligente, seguro , elegante y distinguido. Todos sus movimientos son calculados. Nunca se equivoca, siempre gana, siempre tiene la respuesta indicada y sus diálogos son ingeniosos. Extrovertido, carismático y seductor. Cumple fabulosas misiones, realiza hazañas impresionantes y salva al mundo sin despeinarse.
No creo estar exagerando mucho, hay bastante libro y sermón dando vueltas por ahí, que suenan así.
No digo que no tratemos de erradicar los defectos de nuestras vidas. Tampoco niego que a medida que nos acerquemos a Dios sea lógico pensar que nuestro carácter va a experimentar cambios saludables. A lo que voy es a que no debemos esperar a que estas cosas comiencen a suceder para pensar que recién entonces podemos entablar una relación con Dios. Desde el momento en que nos hacemos acreedores de la obra de Cristo a nuestro favor somos tan hijos de Dios como el mas ilustre de los santos.
No debemos pensar que hasta que no haya cambios significativos en nuestra vida Dios va a estar como desluciendo con nosotros y que en realidad nos dio la salvación para que nosotros le demos algo a cambio. Eso no es gracia.
Dios no es un mecenas que nos tomo bajo su protección porque vio cierto potencial en nosotros que podría llegar a traerle aparejadas ciertas ganancias en el futuro. No nos compro para hacer una inversión. Nos salvo simplemente porque nos amo con el amor mas puro y perfecto que pueda existir, sin esperar nada a cambio. Nos amo con nuestras imperfecciones y torpezas, con nuestros traumas, errores, pecados y complejos.
No pretendo hacer con esto un alegato a favor de la desidia. Solo quiero llamar las cosas como son. El discurso triunfalista de nuestro tiempo puede darnos la sensación de que podemos llegar a a impresionar a Dios, pero cuando por el contrario no estamos a la altura, podemos pensar que le desilusionamos y abandonarnos con el sentimiento de que no somos dignos de ser llamados sus hijos.
No nos engañemos, ninguno es digno por si mismo. Pero fuimos hechos dignos en virtud no de nuestras cualidades sino del sacrificio de Cristo. Dios nos ama mas allá de nuestros defectos, y está deseoso de entablar una relación de fraterna familiaridad con nosotros , aun cuando nosotros seguimos empeñados en que nos tome como uno de sus jornaleros.
Tenemos la idea de que para ser una persona espiritual un cristiano tiene que ser algo así como un James Bond de la religión. Siempre preparado, siempre atractivo, sin vacilaciones, ni torpezas. Agudo, ágil, inteligente, seguro , elegante y distinguido. Todos sus movimientos son calculados. Nunca se equivoca, siempre gana, siempre tiene la respuesta indicada y sus diálogos son ingeniosos. Extrovertido, carismático y seductor. Cumple fabulosas misiones, realiza hazañas impresionantes y salva al mundo sin despeinarse.
No creo estar exagerando mucho, hay bastante libro y sermón dando vueltas por ahí, que suenan así.
No digo que no tratemos de erradicar los defectos de nuestras vidas. Tampoco niego que a medida que nos acerquemos a Dios sea lógico pensar que nuestro carácter va a experimentar cambios saludables. A lo que voy es a que no debemos esperar a que estas cosas comiencen a suceder para pensar que recién entonces podemos entablar una relación con Dios. Desde el momento en que nos hacemos acreedores de la obra de Cristo a nuestro favor somos tan hijos de Dios como el mas ilustre de los santos.
No debemos pensar que hasta que no haya cambios significativos en nuestra vida Dios va a estar como desluciendo con nosotros y que en realidad nos dio la salvación para que nosotros le demos algo a cambio. Eso no es gracia.
Dios no es un mecenas que nos tomo bajo su protección porque vio cierto potencial en nosotros que podría llegar a traerle aparejadas ciertas ganancias en el futuro. No nos compro para hacer una inversión. Nos salvo simplemente porque nos amo con el amor mas puro y perfecto que pueda existir, sin esperar nada a cambio. Nos amo con nuestras imperfecciones y torpezas, con nuestros traumas, errores, pecados y complejos.
No pretendo hacer con esto un alegato a favor de la desidia. Solo quiero llamar las cosas como son. El discurso triunfalista de nuestro tiempo puede darnos la sensación de que podemos llegar a a impresionar a Dios, pero cuando por el contrario no estamos a la altura, podemos pensar que le desilusionamos y abandonarnos con el sentimiento de que no somos dignos de ser llamados sus hijos.
No nos engañemos, ninguno es digno por si mismo. Pero fuimos hechos dignos en virtud no de nuestras cualidades sino del sacrificio de Cristo. Dios nos ama mas allá de nuestros defectos, y está deseoso de entablar una relación de fraterna familiaridad con nosotros , aun cuando nosotros seguimos empeñados en que nos tome como uno de sus jornaleros.
jueves, 3 de julio de 2008
Mundanalidad religiosa
Sigo leyendo El sermóm del monte, de Stott, y estos días me tope con una frase que llamó particularmente mi atención. Dice el escritor hablando acerca de las aspiraciones o ambiciones que un cristiano debiera tener; "La mundanalidad que los cristianos deben evitar puede tomar tanto forma religiosa como secular."1Generalmente cuando se habla de "mundanos", en nuestras iglesias, se hace en referencia a personas que tienen una forma de vestir o arreglarse diferente a la tradicionalmente aceptada como "evangélica" o que gustan de frecuentar lugares o escuchar música usualmente catalogada como poco cristiana. Esto quizás podríamos llegar a relacionarlo según el criterio que hemos heredado, con lo que Stott llama "mundanalidad secular", pero, es correcto hablar, como lo hace el, de "mundanalidad religiosa"? No es una construcción contradictoria? Religioso por definición no implica no ser mundano?
Cuando la biblia habla del mundo en sentido negativo, se refiere a este como a una de las esferas de la creación, que, habiendo rechazado a Dios, suplanto los principios de este por los suyos propios (por ej. Juan 1:10, 3:19, Ef 2:2) . Cuando hablamos de creyentes mundanos nos referimos entonces a aquellos que viven mas de acuerdo a estos principios que de acuerdo a los de Dios.
Ahora bién, no debemos caer en el reduccionismo de pensar , como suele suceer, que vivir de acuerdo a los pirncipios de Dios significa simplemente evitar ciertos tipos de pecados que los hombres hemos catalogado como peores o mas graves que otros. Este tipo de pensamiento sería erróneo por lo menos por dos claros motivos. Porque:
a) Vivir de acuerdo a los principios de Dios también implica un carácter espiritual caracterizado por el amor a Dios y al prójimo (Mat 22:37-40, Ro 13:8).
b) El pecado no es simplemente un acto exterior sino un estado interior que puede exteriorizarse o no, por lo que el hecho de guardarme en la practica de ciertos pecados no implica que no sea culpable de ellos interiormente. (Mat 5:28, 1 Juan 3:15, Mat 15:19)
De acuerdo a esto no tengo ninguna dificultad para concebir una mundanalidad que como dice Stott "tome forma religiosa". Después de todo la "religión pura y sin macula delante de Dios" suele diferir mucho de lo que el común de la gente entiende por religión.
Se suele llamar religiosa a aquella persona que asiste regularmente a una iglesia, tiene una conducta que coincide con una serie de normas que los hombres hemos prefijado son las que debe cumplir uno para ser tildado de "espiritual", y no cae en pecados facilmente detectables.
La cuestión reside en que ninguna de las características enunciadas en el párrafo precedente excluye la posibilidad de que una persona viva de acuerdo a los principios del mundo mas que de acuerdo a los de Dios, definición de mundano a la que arribamos, de acuerdo a todo lo que esto significa.
Al contrario, puedo concurrir a la iglesia y guardar una serie de normas externas que hagan nacer en mi ciertos sentimiento de superioridad con respecto a quienes no cumplen con estos requisitos. Puedo buscar la aprobación y el aplauso de los hombres a través el trabajo en diversos ministerios y por supuesto puedo hacer todo esto sin el menor asomo de amor hacia Dios y el prójimo.
Hace ya tiempo resuena por los pasillos de nuestras congregaciones, el eco de una terrible alarma: El mundo se esta metiendo en la iglesia! Particularmente pienso que esto cierto, pero se me ocurre sugerir que a lo mejor esto no lo hace en su llamativa versión secular, sino que adopta una forma mas sutil y peligrosa, que bien podríamos denominar, siguiendo a Stott, mundanalidad religiosa.
1 STOTT, JOHN; El SERMON DEL MONTE, Contracultura cristiana, CERTEZA UNIDA, Barcelona, Buenos Aires, La Paz (1998).
martes, 25 de marzo de 2008
De que trata este blog?
"Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos."
Mateo 16:6
Mateo 16:6
Cuando leemos los evangelios insistentemente salen a relucir una y otra vez en el relato dos grupos judios de influencia política y religiosa, opuestos entre si, fariseos y saduceos. Las diferencias entre estos eran marcadamente hostiles, pero este hecho no les impedía tener un enemigo común al que probablemente aborrecieran y temieran mas que a los miembros de la facción contraria. Nos estamos refiriendo a Jesus de Nazaret.La predica llana y sencilla de este, contrastaba con el tedioso formalismo de los primeros. La profundidad de su mensaje con la superficialidad del de ellos. Su humildad y franqueza con el orgullo e hipocresía de estos.
En cuanto a los saduceos, las afirmaciones de Jesús tocante a la vida y recompensas después de la muerte, hería su susceptible espíritu racionalista, entendiendo por racionalista la acotada mentalidad que cree poder circunscribir todo conocimiento existente al mero ámbito del mundo físico al cual el hombre se encuentra limitado.
Ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero el cristianismo sigue enfrentando a los mismos enemigos que su fundador. El mensaje eterno de aquel que dijo ser La Verdad, es desvirtuado por espíritus legalistas que pretenden reducirlo a inertes mandamientos humanos y rechazado por mentes cerradas con un acotado sentido de la realidad.
Particularmente creo que actualmente la segunda de estas tendencias es en gran parte una consecuencia de la primera mas que un resultado natural del progresivo avance del pensamiento humano. Se dice a veces en el medio académico, que el proceso de secularización que caracterizó al pensamiento moderno en el ámbito de las ideas, no fue un movimiento antirreligioso sino arreligioso. Basta hechar una ojeada a las aseveraciones que con respecto al cristianismo o la religión en general hacen muchos de los intelectuales que dan forma a este pensamiento para darse cuenta que esto no es cierto (por no hablar de la abierta animosidad que hacia estas cuestiones muestran muchos profesores universitarios herederos de este esquema mental).
El hombre moderno reaccionó contra el abusivo sistema religioso que rigió con vara de hierro la vida en llamado "Antiguo Régimen", apartándose al extremo opuesto (defecto muy común en el humano) y negando, en su precipitado afán por despojarse del viejo yugo, todo elemento que contuviera el mas mínimo punto de contacto con aquel.
Sobre cuestiones relacionadas con estos temas versa el presente blog, intentando contribuir, con la guía de las escrituras, a erradicar los vestigios de esta vieja levadura, que tanto ha fermentado, y que en forma de prejuicios religiosos e intelectuales, tan nociva ha resultado ser para la verdad.
Particularmente creo que actualmente la segunda de estas tendencias es en gran parte una consecuencia de la primera mas que un resultado natural del progresivo avance del pensamiento humano. Se dice a veces en el medio académico, que el proceso de secularización que caracterizó al pensamiento moderno en el ámbito de las ideas, no fue un movimiento antirreligioso sino arreligioso. Basta hechar una ojeada a las aseveraciones que con respecto al cristianismo o la religión en general hacen muchos de los intelectuales que dan forma a este pensamiento para darse cuenta que esto no es cierto (por no hablar de la abierta animosidad que hacia estas cuestiones muestran muchos profesores universitarios herederos de este esquema mental).
El hombre moderno reaccionó contra el abusivo sistema religioso que rigió con vara de hierro la vida en llamado "Antiguo Régimen", apartándose al extremo opuesto (defecto muy común en el humano) y negando, en su precipitado afán por despojarse del viejo yugo, todo elemento que contuviera el mas mínimo punto de contacto con aquel.
Sobre cuestiones relacionadas con estos temas versa el presente blog, intentando contribuir, con la guía de las escrituras, a erradicar los vestigios de esta vieja levadura, que tanto ha fermentado, y que en forma de prejuicios religiosos e intelectuales, tan nociva ha resultado ser para la verdad.
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