viernes, 23 de abril de 2010
Deje su mensaje después de pestañear
P. Watzlawick, J. Beavin Bavelas y D.D. Jacks, TEORÍA DE LA COMUNICACIÓN HUMANA. Biblioteca de Psicología. Textos Universitarios
jueves, 15 de abril de 2010
Un yanqui en la corte del Rey Arturo y un cristiano en el mundo de hoy (IV)
Pero, caray, no demolió nada."
Mark Twain, Un yanqui en la corte del Rey Arturo.
Que alguien sea convencido de que una afirmación o concepto dado es correcto no suele depender, o al menos no de manera exclusiva, de lo racional o valido que el concepto sea, o de la claridad con que la idea sustentada por este sea explicada.
En el proceso de aceptación o rechazo de una premisa dada entran en juego toda una serie de representaciones, creencias y opiniones propias del interior del sujeto, de las cuales una gran proporción no responde a preceptos lógicos o racionales.
domingo, 13 de julio de 2008
Apología de la post-modernidad
Mateo 15:9
"Sin embrego, numerosos fenómenos que se producen desde las grandes crisis cataclísmicas del inicio y de mediados de siglo indican que las categorías y las distinciones fundamentales de la modernidad no se hallan más en correspondencia con la experiencia contemporánea. Las relaciones humanas, las normas que rigen la actividad, la adaptación a la realidad, no responden mas a los valores de la modernidad. (...)
La post-modernidad, término que proviene de la arquitectura, proclama el fin del arte, exige la mezcla de los estilos. Las diferentes expresiones mentales de la post-modernidad ponen todas de manifiesto la ausencia de referentes privilegiados o por lo menos dominantes: es una cultura caracterizada por la pérdida y el rechazo de cualquier código..."1
Así como los garantes típicos de la sociedad tradicional, a que hacíamos referencia en la entrada anterior, fueron dejando su lugar para dar paso a los nuevos garantes de la modernidad, estos úlitmos también comenzaron a perder su vigencia, avanzadando la segundad mitad del siglo pasado.La diferencia de entre estos dos cambios de paradigmas, estriba en que en contraposición con la anterior, en esta nueva transición no se distingue un cuerpo nuevo de códigos que vengan a reemplazar a los que van quedando relegados.
Al contrario, pareciera que lo propio de la post-modernidad sea la ausencia
de todo código o norma estandarizadora. Así desde la modernidad se alzan frecuentamente voces de alarma que advierten contra la perdida de valores y la falta de compromiso de las nuevas generaciones.
Al decir "falta de compromiso" se refiren obviamente a la falta de compromisos con sus valores, los valores de la modernidad. Como si las nuevas generaciones tuvieran que adherir incondicionalmente a los valores de sus mayores aunque no les encuerden sentido.
Dentro de estos valores se encuentran también los religiosos. Si bien lo propio de la modernidad en el campo de las ideas fue el uso de la razón y el desarrollo de la ciencia y la técnica, al punto que llegaron a pensar (a ilusionar) los grandes pensadores del positivismo, que la religión (considerada como un opuesto al pensamiento racional) iba a desaparecer, está no solo no desapareció, sino que además sufrió una transformación que la llevó a aglutinarse de alguna manera con las ideas dominantes de la época.
Es así que se produjo un cierto aburguesamiento del cristianismo, y pronto se comenzaron a confundir los principios propios de la modernidad con los principios del cristianismo, como si fueran idénticos y correspondieran de manera equivalente unos con otros.
Hoy vivimos tiempos en que comienzan a abandonarse esos valores, donde la juventud empieza a darse cuenta que no la representa ni la satisface. Tanto desde planos seculares como religiosos, los representantes de la modernidad vigilan este sismo con recelo cuando no con encendida alarma.
Yo desde este simple lugar quiero hacer algo que todavía no vi. Quiero darle la bienvenida a la post-modernidad y hacer una defensa de esta nueva etapa. Si el abandono de los viejos valores culturales 2 señala la búsqueda de verdadero significado, y la ausencia de referentes privilegiados implica que esta búsqueda no será guiada por prejuicios e ideas preconcebidas, cuenta con mi aplauso.
A lo mejor lleguemos a la conclusión de que muchas de las premisas sostenidas eran correctas, pero entonces las apoyaremos por creer realmente en ellas y no por mera costumbre, y a lo mejor nos demos cuenta que muchas otras han quedado obsoletas y deban ser desechadas. Dios quiera que estos nuevos tiempos sean tiempos de replanteos dentro de la cristiandad, de los que podamos salir vivificados y revitalizados.
1Kaës, René, EL GRUPO Y EL TRABAJO DEL PRECONSCIENTE EN UN MUNDO EN CRISIS, Congreso Internacional de Psicoterapia de grupo, Buenos Aires (1995).
2Dicen que una imagen vale más que mil palabras, este afiche tomado de METANOIA (espero no sea molestia!) tal vez sirva para ilustrar parte de lo que estoy tratando de expresar.
viernes, 11 de julio de 2008
De la sociedad tradicional a la modernidad
Romanos 2:24
Sabía tanto como para desaprobar, pero no así. Fue muy raro. Era una especie de oral en grupo, pero no de esos donde el profesor va preguntando a cada uno, sino que mas o menos dejaba que cada uno hablara cuando quisiera. El tema es que por inseguro o por respetuoso (o por una extraña mezcla de la parte mas tonta de ambos atributos) hable demasiado poco y en un momento dado, creo que no habiendo recorrido ni una quinta parte de la bibliografía, el profesor dio por terminado el parcial, de golpe y porrazo como quien hace menos diez en la segunda ronda de una mano de chin chon.
No podía creer lo que me di cuenta que estaba por suceder. Intente argumentar que yo también sabía mucho de lo que se había dicho, pero que no había querido interrumpir (soy muy tonto?) pero el docente ya había tomado su decisión. No insistí mucho porque soy mas vale de los que se acostumbran pronto a la desilusión (con lo que técnicamente dejaría de ser desilusión) y además tampoco era que supiera taaaaaaaanto como para jactarme de ello.
Como sea, el miércoles doy el recuperatorio así que acá estoy de vuelta leyendo cosas como estas: "El primer conjunto concierne a los defectos o fallas en la estructuración de los apuntalamientos de la vida pulsional", "el sujeto desarrolla formaciones clivadas y no subjetivadas que no favorecen los proceso de psiquización..." con lo que me gusta a mi el psicoanálisis y con la cantidad de cosas interesantes que podría estar uno leyendo!
En fin, no tengo mas remedio, así que sigo leyendo y aprovecho al menos para extraer alguna cita que pueda llegar a resultar útil, como esta:

"La modernidad es una paradoja; designa en general una cultura crítica de los garantes metasociales y metafísicos que fundan la sociedad tradicional; es también una fascinación de nuestra cultura frente a las novedades, las modas, las hazañas sucesivas de la ciencia y la técnica. Genera de este modo nuevos garantes a través de nuevas expresiones míticas. En el plano filosófico como en el de las concepciones de la sociedad occidental, el pensamiento de las Luces brindo las categorías espirituales de referencia de la modernidad, asociando la Moral, la Conciencia y la Razón a la idea de Progreso."1
Me resulta interesante y creo que atañe a la temática de este blog, porque dentro de ese grupo de garantes metasociales y metafísicos que menciona el autor, ocupa un lugar importante el pensamiento religioso, y opino que esas críticas efectuadas a los mismos desde la modernidad, distan mucho de estar infundadas.
A partir de la institucionalización del cristianismo este se transforma en un rígido sistema de leyes al servicio de las ambiciones de una minoría encumbrada, opuesto al mensaje de descanso y libertad espiritual anunciado por Cristo. El problema de la modernidad es que a partir de las grandes revoluciones del pensamiento que le dieron forma en el plano de las ideas, no se logra establecer esta distinción entre el cristianismo verdadero y el "cristianismo" humano, sino que directamente se rechaza de lleno todo aquello que tenga que ver con el pensamiento religiosos.
De aquí esta falsa noción de que ciencia y razón, generalmente enunciados como rasgos característicos del pensamiento moderno, son opuestos a la fe y a la religión.
Dios nos guié a encontrar el equilibrio y nos guarde de reflejar un cristianismo que en vez de atraer, actúe como repelente.
1Kaës, René, EL GRUPO Y EL TRABAJO DEL PRECONSCIENTE EN UN MUNDO EN CRISIS, Congreso Internacional de Psicoterapia de grupo, Buenos Aires (1995).
lunes, 21 de abril de 2008
No girar a la izquierda
Una de las ideas paradigmáticas que ha asumido nuestra sociedad es que el cristianismo (o la religión en general) y las corriente políticas y/o sociales relacionadas con el comunismo o socialismo, los movimientos comúnmente denominados de izquierda, son representativos de posturas antagónicas. Generalmente esta visión es compartida por los miembros de uno y otro grupo, que ven como una amenaza a la doctrina propia las ideas asumidas por el otro.
Actualmente es prácticamente imposible hablar de comunismo, sin referirse a Karl Marx, filósofo e historiador alemán que sentara las principales bases teóricas sobre las que hoy se asientan la mayoría de las corrientes socialistas o de izquierda. Es precisamente Marx en gran parte el responsable de este distanciamiento teórica entre movimientos de izquierda y pensamiento religioso, en particular el cristiano, al presentar a este último como propicio al desarrollo de una mentalidad burguesa, refiriéndose con burguesía a la clase dominante que habiéndose adueñado del capital y de los medios de producción, aprovecha esta situación para explotar a la clase obrera o trabajadora.Si bien este pensamiento envuelve prácticamente todas las obras del citado autor y se desprende de cada una de ellas, transcribimos a continuación algunos párrafos en los que se sintetiza con particular claridad:1
Dice el Manifiesto comunista, que elaborara junto con Engels, en referencia al "proletariado", nombre que da a la clase trabajadora, a la cual considera explotada por la burguesía dominante "Las leyes, la moral, la religión, son para él otros tantos prejuicios burgueses, tras los que se ocultan otros tantos intereses de la burguesía."2
Mas adelante afirma que los principios morales de cada época son en realidad el resultado de está dialéctica de clases y están destinados a favorecer siempre a la dominante:
"Rechazamos, por tanto, toda pretensión de que aceptamos la imposición de cualquier dogmática moral como ley ética eterna, definitiva y por tanto inmutable (...) Afirmamos, por el contrario, que toda teoría moral que ha existido hasta hoy, es el producto, en última instancia, de la situación económica de cada sociedad. Y como la sociedad se ha movido hasta ahora en contraposiciones de clase, la moral fue siempre una moral de clase (...) justificaba el dominio y los intereses de la clase dominante..."3
En su Crítica del programa de Gotha ataca el concepto de libertad religiosa dando a entender que, mientras no se elimine completamente el elemento religioso, está supuesta tolerancia no hace mas que mantener la libertad de conciencia dentro del ámbito del pensamiento burgués:"... el Partido Obrero, aprovechando la ocasión, tenía que haber expresado aquí su convicción de que «la libertad de conciencia» burguesa se limita a tolerar cualquier género de libertad de conciencia religiosa, mientras que él aspira, por el contrario, a liberar la conciencia de todo fantasma religioso. Pero, se ha preferido no salirse de los límites burgueses."4
En El capital, por su parte, explica como para una sociedad basada en el sistema de producción capitalista “la forma de religión más adecuada es, indudablemente, el cristianismo (…) sobre todo en su modalidad burguesa, bajo la forma de protestantismo, deísmo, etc."5
No negaremos que una porción muy grande de la franja social que se hace llamar cristiana puede haberse impregnado de los defectos que Marx señala en lo que el denomina mentalidad burguesa, adquiriendo un desmesurado gusto por los bienes materiales y amoldándose a un sistema en el que mas pobre queda desprotegido. La crítica que haremos al pensador alemán es que esto que el llama cristianismo, no lo es en realidad. Yo puedo decir que soy futbolista, los demás pueden decir que soy futbolista, puedo vestirme como uno e intentar imitar el comportamiento de uno, pero crearme, ateniéndonos a la definición de lo que realmente es un futbolista, cualquiera que me conozca ligeramente podrá dar fe de que no lo soy y que disto mucho de serlo.
El problema con Marx es que habiendo decretado arbitrariamente la inexistencia de Dios, derivo de esta premisa la lógica conclusión de que no había algo así como cristianismo verdadero y apuntó entonces sus cañones contra el cristianismo superficial que acompaño la expansión del capitalismo en su época y anteriores, pero la verdad revelada de Dios dista mucho de acomodarse al modelo burgués descrito por el filósofo, de una clase acomodada que lucra explotando a una clase de menor poder económico.
Las leyes dadas a Israel por medio de Moisés, recogidas en el Pentateuco, prohibían expresamente la usura y el cobro de intereses en general, ordenaban asistir al necesitado, respetar los derechos de los jornaleros y hasta libraban de sus obligaciones luego de cierto tiempo a quienes se hubieran visto impelidos a endeudarse para poder subsistir (Exo 22:25 , Lev 25:35-37 , Deu 15:1-2, 7-10, Deu_23:19, Deu 24:14-15).
El libro de Proverbios, colección de sentencias breves destinadas a impartir sabiduría y servir de guía práctica en la vida, reprende al que oprime al pobre, alienta al que lo auxilia, condena al que adquiere riquezas a costa de otros y se pronuncia contra el animo de acumular riquezas en general (Pro 14:31, 19:17, 23:4-5, 28:8, 31:9).
El profeta Isaías denuncia duramente a los dirigentes de Israel por oprimir al pueblo y afligir a los mas necesitados (Isa 3:13-15, 10:1-3). Tambíén critica la práctica de una religión externa y superficial argumentando que no es esto lo que pide Jehová sino el auxilio a los necesitados (Isa 58:5-11) . Aquí cuando habla de "romper todo yugo" probablemente se refiera a las obligaciones económicas o de tipo contractual que pudieran pesar sobre el pueblo.
Los profetas Jeremías, Amos y Zacarías emiten juicios semejantes (Jer 5:26-29, Amo 5:11-12, Zac 7:10).
Ya en el nuevo testamento Jesús insta a un joven rico a vender todos sus bienes para dar el precio a los pobres (Mat 10:21) y muestra la inconveniencia de buscar riquezas (Mat 6:24, 19:23-24).
Zaqueo, un cobrador de impuestos rico y corrupto, tomó la decisión luego de recibir a Jesús en su casa, de dar la mitad de sus bienes a los pobres y devolver cuadruplicado todo aquello que aprovechando su posición, hubiera robado (Luc 19:8).
Los primeros cristianos, reunidos en Jerusalén antes que comenzaran las persecuciones por parte de los lideres judíos, por mas que por lo general no le guste como suene esto ni a cristianos ni a partidarios de izquierda, vivían bajo un práctico régimen comunista (en contraposición con las utópicas predicciones de Marx que jamás se cumplieron), gracias al cual no había necesitado alguno entre ellos (Hech 2:44-45, 4:34-35).
Pablo recuerda en carta a las iglesias de Galacia que cuando el evangelio comenzó a expandirse por el mundo no judío, ninguna norma o señal externa intento imponer la iglesia madre de Jerusalén a los nuevos creyentes, sino solo "que nos acordásemos de los pobres" (Gal 2:10).
El mismo apóstol instruye a su discípulo Timoteo contra el deseo de acumular riquezas y describe el amor al dinero como "raíz de todos los males" (1 Tim 6:9-10, 17).
El escritor de la epístola de Santiago, con toda probabilidad el Santiago que fuera hermano de Jesús y uno de los lideres en la iglesia de Jerusalén de los primeros tiempos, afirma que la verdadera religión consiste en velar por los mas necesitados (San 1:27) y condena el que se hagan concesiones a favor de los ricos en la iglesia del Señor en detrimento de los pobres (San 2:1-4, 6-9).
La literatura apocalíptica y profética en general anuncia a lo largo de la escritura la devastadora destrucción del sistema mundial basado en la actividad mercantil, y de ciertas naciones en particular representativas de dicho sistema, en términos que el mas empedernido marxista no se atrevería a soñar (Ap 18:2-3, 11-17, Isa 23:1-2,8,17, Jer 51:13, Ez 27:2-3, 12-27, 33-34, 36) Nótese como es utilizada la figura de la fornicación en referencia a las transacciones comerciales y lucrativas.
En base a esto es fácil darnos cuenta que la escritura de ningún modo justifica o respalda la explotación de una porción de la sociedad por otra de mayor poder económico. Todo lo contrario, nos habla de amor y entrega al prójimo, palabras que hallan su máxima expresión en la persona de Cristo, quien siendo Dios por sobre todas las cosas, dio la vida por sus criaturas, y siendo rico se hizo pobre, para que nosotros con su pobreza fuésemos enriquecidos (2 Cor 8:9). Debemos concluir entonces que la alineación del mensaje bíblico con el modo de pensamiento que Marx denomina burgués, responde o a una profunda ignorancia o a una deliberada selección y tergiversación del contenido bíblico que en nada se condice con la realidad.
1 La crítica de Marx al respecto gira principalmente sobre dos supuestos, el respaldo de la religión a la hegemonía de la clase dominante y la alienación que produce sobre la dominada impidiéndole tomar medidas concretas y materiales. La presente entrada tiene como objeta mostrar la total improcedencia de la primera de estas afirmaciones. Dejamos para otro momento el tratamiento de la segunda adelantando a título general que adolece del defecto de basarse en el arbitrario prejuicio de que lo dicho por la religión no es mas que un invento humano.
domingo, 23 de marzo de 2008
Ver para creer
- Deme usted una prueba tangible, algo que pueda verificar, y entonces creeré.
Está postura es heredada del empirismo, corriente filosófica de gran auge en los siglos XVI y XVII, según la cual la única fuente de conocimiento es la experiencia.1 Yo puedo conocer, dice el empirismo, solamente a través de las impresiones que recibo por medio de los sentidos y de las relaciones que haga a partir de las ideas que estas impresiones me generen.
El representante más destacado del empirismo fue el filosofo escocés David Hume. Este contribuyo en gran parte a sentar las bases del escepticismo moderno al atacar directamente la creencia en todo aquello que no se ajuste a esta concepción del conocimiento.
Hume concluye su obra An Enquiry Concerning Human Understanding (Investigación acerca del entendimiento humano) con las siguientes palabras que resumen su modo de pensar:
“Cuando recorremos las bibliotecas, persuadidos de estos principios, que estragos haremos! Si tomamos en nuestras manos un volumen, de metafísica o de teología, por ejemplo, debemos preguntarnos, contiene algún razonamiento acerca de la cantidad y el número? No. Contiene algún razonamiento experimental respecto a hechos y cosas existentes? No. Arrojémoslo entonces a la hoguera; no puede contener otra cosa que sofística e ilusión.”2
En su libro Puede el hombre vivir sin Dios? El doctor Ravi Zacharías, de origen indio, muestra como este razonamiento no solo no es justificado, sino que además es ilógico:
“El postulado de Hume de que, para tener sentido, todas las declaraciones deberían ser una relación a ideas, por ejemplo, matemáticas o cantidad, o de otro modo deberían ser de razonamiento experimental basado en cuestiones de hecho, está basado ni sobre un hecho matemático ni en un hecho establecido por la práctica. Por tanto, su definición misma de una declaración significativa, en sus propios términos, no tiene sentido”3
Si fuéramos por tanto por las bibliotecas, siguiendo las sugerencias de Hume, sus propios libros no tardarían en caer bajo la razzia que el mismo propone.
1“… el empirismo sostiene (…) Todo conocimiento deriva en última instancia de la experiencia sensible; esta es la única fuente de conocimiento, y sin ella no se lograría saber ninguno”. CARPIO, Adolfo P. PRINCIPIOS DE FILOSOFÍA, Glauco (1997).
2HUME, David. An Enquiry Concerning Human Understanding. eBooks@Adelaide (2004).
http://etext.library.adelaide.edu.au/h/hume/david/h92e/chapter12.html
3ZACHARIAS, Ravi. Puede el hombre vivir sin Dios? EDITORIAL CARIBE , INC. (1995).
miércoles, 12 de marzo de 2008
Al infinito y mas acá
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo...” Hebreos 1:1-2
En el pensamiento que se torna hegemónico a partir de la conformación de la sociedad moderna, la creencia en cuestiones sobrenaturales o trascendentes al ser humano es menoscabada a favor de una serie de ideas consideradas por esta forma de pensar mas científicas (o simplemente científicas en contraposición a otras que no lo son) ideas estas, que se ciñen exclusivamente en cuanto a campo de conocimiento a aquellos fenómenos susceptibles de ser captados por el ser humano mediante el uso de sus sentidos, es decir, el mundo físico. Ante la imposibilidad lógica de negar categóricamente la existencia de entes que estén más allá de esta concepción acotada de la realidad la mente moderna ha pretendido evadir el problema sacando a relucir un viejo concepto al que conocemos actualmente con el nombre de agnosticismo.
La Real Academia Española define al agnosticismo como la “actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia.”1 El agnóstico no niega por ejemplo la existencia de Dios. Lo que afirma es que aún en el caso de existir, Dios es incognoscible para el hombre por pertenecer a una esfera de la realidad a la que este no tiene acceso mediante sus mecanismos naturales de percepción. El hombre no podría afirmar entonces ni la existencia ni la inexistencia de Dios. Es algo más allá de su conocimiento.
Herbert Spencer, el pensador inglés que usara por primera vez la expresión “supervivencia de los mas aptos” en referencia a la teoría evolutiva, ilustra la idea del agnosticismo diciendo “lo mismo que un águila no puede volar fuera de la atmósfera que la sostiene, el espíritu humano no puede salirse de la esfera limitada, en la cual y por la cual, exclusivamente, es posible el pensamiento.”2
El argumento de Spencer se basa en la hipótesis de que si un ente "a" esta completamente condicionado en su actuar al interior de un cierto ámbito "x", de modo tal que no puede traspasar sus límites de ninguna forma y bajo ninguna circunstancia , jamás podrá tener acceso entonces a un ente "b" ubicado mas allá de dichos límites. En el libro The impossibility of agnosticism (La imposibilidad del agnosticismo) escrito en 1940, Leith Samuel, su autor, expone con claridad cual es la falacia en que se incurre con este tipo de razonamiento:
“Herbert Spencer, popularmente considerado como uno de los principales apóstoles del agnosticismo, pronunció una sentencia que todo hombre reflexivo debe aceptar. Dijo, con toda la observación que pudiera existir para verificar sus declaraciones, que nunca ningún hombre ha sabido de ningún pájaro que volase fuera de los cielos, y que nunca nadie ha sabido de ningún hombre que pudiese penetrar con su mente finita el velo que cubre la mente del Infinito. Por esto, postulaba, el Infinito no puede ser conocido por lo finito, lo que viene a significar que el agnosticismo se encuentra sobre un fundamento seguro. Su sentencia está a prueba de cualquier fallo. Pero su deducción es un non sequitur, basada en datos inadecuados, por lo que debemos rechazarla. Él infiere, sin base alguna para ello, que el Infinito es igualmente incapaz de penetrar el velo.”3
En resumen, el hecho que "a" este imposibilitado de acercarse a "b" no implica de ninguna manera que "b" este imposibilitado de acercarse a "a". Es cierto que ningún águila podría con la sola fuerza de sus alas volar fuera de la atmósfera y acercarse por ejemplo al sol, pero nadie negaría que el sol puede con sus rayos ingresar a la atmósfera y llegar al águila con su luz y su calor. De la misma manera, que el hombre no pueda extender su conocimiento más allá de cierto ámbito no tiene importancia si Dios penetra en dicho ámbito para revelarse al hombre. Esto es precisamente lo que creemos que hizo. Por medio de la escrituras vertidas a través de un período de aproximadamente 1500 años por mas de cuarenta autores, reunidas como un todo integro y completo en el libro que conocemos hoy como la Biblia, y por medio de la figura histórica de Jesús de Nazaret, a quien esta declara Dios mismo manifestado en carne. Un libro y una persona, medios totalmente asequibles y familiares al hombre para revelar a este lo que por si mismo le hubiera sido imposible conocer.
1 DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA - Vigésima segunda edición. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=agnosticismo
2 SPENCER, Herbert. Primeros Principios, Biblioteca Virtual Universal (2003).
3 SAMUEL, Leith. La imposibilidad del agnosticismo. SEDIN, Servicio Evangélico de Documentación e Información. http://www.sedin.org/propesp/X0155_05.htm
