jueves, 20 de septiembre de 2012

Pequeño comentario a 1º Juan 1


Juan se refiere a Cristo como la vida eterna que estaba con el Padre (v.2). El Señor es descrito, desde esta perspectiva, como la manifestación en la dimensión temporal del hombre, de aquella vida que existe desde la eternidad. Hay como una transposición de algo que es eterno a nuestra dimensión temporal y espacial.

Los apóstoles acompañaron a este Cristo y contaron lo que con Él vivieron y aprendieron. No hablaron de especulaciones o ideas en abstracto sino de aquello que constituyó en ese tiempo su propia y personal experiencia en su vida cotidiana con Jesús (v.1). Este testimonio, tutelado por el Espíritu, se constituye en el mensaje eterno que de esta forma es transmitido a los hombres.

Juan presenta a este mensaje como la base para la comunión (v.3). Cuando uno recibe el evangelio entra en comunión con el cuerpo formado por todos aquellos que lo recibieron. Esta comunión es primero con Dios, al tener una relación de unión con Él se tiene luego comunión con todos lo que tienen la misma relación. Al andar en luz se tiene comunión con todos aquellos que reconociendo su necesidad de Dios, andan de la misma manera (v.7).

La clave para la correcta relación entre los hombres podría quizás encontrarse entonces en la búsqueda de una correcta relación con Dios. En este sentido tal vez pueda resultar infructuoso trabajar las relaciones que cada uno tenga con los demás sin haber trabajar primeramente la relación con el Señor de todos.

2 comentarios:

Claudia E. dijo...

Me encantó el último párrafo!

Un saludo!

Pd.: Buen blog!

Guillermo de la Cruz dijo...

Gracias! Me alegro que te guste! También estuve pasando por el tuyo, muchos temas interesantes...