sábado, 3 de mayo de 2014

Gozo en sus preceptos - Salmo 119

Psa 119:143  He caído en la angustia y la aflicción, pero tus mandamientos son mi regocijo.

Psa 119:148  En toda la noche no pego los ojos, para meditar en tu promesa.



Psa 119:159  Mira, SEÑOR, cuánto amo tus preceptos; conforme a tu gran amor, dame vida.

Psa 119:161 Gente poderosa me persigue sin motivo, pero mi corazón se asombra ante tu palabra.
Psa 119:162  Yo me regocijo en tu promesa como quien halla un gran botín.
Psa 119:163  Aborrezco y repudio la falsedad, pero amo tu ley.
Psa 119:164  Siete veces al día te alabo por tus rectos juicios.
Psa 119:165  Los que aman tu ley disfrutan de gran bienestar, y nada los hace tropezar.
Psa 119:166  Yo, SEÑOR, espero tu salvación y practico tus mandamientos.
Psa 119:167  Con todo mi ser cumplo tus estatutos. ¡Cuánto los amo!
Psa 119:168  Obedezco tus preceptos y tus estatutos, porque conoces todos mis caminos.


Psa 119:171  Que rebosen mis labios de alabanza, porque tú me enseñas tus decretos.
Psa 119:172  Que entone mi lengua un cántico a tu palabra, pues todos tus mandamientos son justos.
Psa 119:173  Que acuda tu mano en mi ayuda, porque he escogido tus preceptos.
Psa 119:174  Yo, SEÑOR, ansío tu salvación. Tu ley es mi regocijo.

viernes, 2 de mayo de 2014

Deleite en nuestras relaciones horizontales - Tesalonicenses

1Th 2:8  así nosotros, por el cariño que les tenemos, nos deleitamos en compartir con ustedes no sólo el evangelio de Dios sino también nuestra vida. ¡Tanto llegamos a quererlos!

1Th 2:19  En resumidas cuentas, ¿cuál es nuestra esperanza, alegría o motivo[d] de orgullo delante de nuestro Señor Jesús para cuando él venga? ¿Quién más sino ustedes? 
1Th 2:20  Sí, ustedes son nuestro orgullo y alegría.

1Th 3:6  Ahora Timoteo acaba de volver de Tesalónica con buenas noticias de la fe y del amor de ustedes. Nos dice que conservan gratos recuerdos de nosotros y que tienen muchas ganas de vernos, tanto como nosotros a ustedes. 
1Th 3:7  Por eso, hermanos, en medio de todas nuestras angustias y sufrimientos ustedes nos han dado ánimo por su fe. 
1Th 3:8  ¡Ahora sí que vivimos al saber que están firmes en el Señor! 
1Th 3:9  ¿Cómo podemos agradecer bastante a nuestro Dios por ustedes y por toda la alegría que nos han proporcionado delante de él? 
1Th 3:10  Día y noche le suplicamos que nos permita verlos de nuevo para suplir lo que le falta a su fe. 
1Th 3:11  Que el Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesús, nos preparen el camino para ir a verlos. 
1Th 3:12  Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes. 

1Th 4:9  En cuanto al amor fraternal, no necesitan que les escribamos, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse unos a otros. 
1Th 4:10  En efecto, ustedes aman a todos los hermanos que viven en Macedonia. No obstante, hermanos, les animamos a amarse aún más.

Consciencia de la necesidad de seguirle y permanecer en Él - Salmos 119

Psa 119:5  ¡Cuánto deseo afirmar mis caminos para cumplir tus decretos!

Psa 119:10  Yo te busco con todo el corazón; no dejes que me desvíe de tus mandamientos.

Psa 119:12  ¡Bendito seas, SEÑOR! ¡Enséñame tus decretos!

Psa 119:18  Ábreme los ojos, para que contemple las maravillas de tu ley.

Psa 119:20  A toda hora siento un nudo en la garganta por el deseo de conocer tus juicios.



martes, 22 de enero de 2013

Lo que es nacido de Dios vence al mundo

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 1Jn 5:4

“...todo lo que es nacido de Dios vence al mundo”, esta frase expresa cierta relación de prevalencia o superioridad de lo que es nacido de Dios respecto al mundo. Es decir aquello prevalecerá sobre esto último.

“Lo que es nacido de Dios”, tal vez podría definirse como lo que proviene de Él, lo que se origina en el acuerdo a su voluntad. Esto vence al mundo, a la forma en que se organiza la vida de aquellos que viven o tratan de vivir con independencia de Dios y se encuentran entonces, inconscientemente o no, a la deriva y vulnerables a los ataques del enemigo. Lo que es nacido de Dios vence a esto último.

¿Esto se presenta como la justificación de lo dicho en el verso anterior, respecto a que los mandamientos de Dios no son gravosos? Es decir, ¿significa que los mandamientos de Dios no son gravosos porque en definitiva aquello que se origina en Dios (como ser lo que surge a partir de la obediencia a sus mandamientos) prevalecerá o vencerá a aquello que se origina en el sistema del mundo separado de Dios?

¿En que forma lo primero vence a lo segundo? Sabemos que a la larga lo nacido de Dios es mejor y es eterno, lo mundano, por el contrario es pasajero y sujeto a condenación. Tal vez esta victoria tenga cierta relación con esto. Será también más bienaventurado e infinitamente más beneficiosos para aquel que se somete a la voluntad de Dios, el seguir dicho accionar que el dejarse llevar por las corrientes del mundo.

Cuando me enfrento a situaciones que encierran la necesidad de una elección debo decantarme entonces por aquellas opciones o cursos de acción que están de acuerdo a la voluntad de Dios. Esto, lo que es nacido de Dios. vence al mundo, a las acciones que no se estructuran de acuerdo a sus designios.