sábado 4 de abril de 2009

Sobre la noción de igleia-edificio

"El catolicismo romano, de acuerdo con su política, no hizo esfuerzo alguno por
impartir a sus hermanos convertidos una visión más espiritual de la religión
cristiana, sino que adaptó su propaganda a su tosca reverencia por las
ceremonias y los lugares sagrados. Y así, el edificio de la iglesia llegó a ser la
incorporación y la expresión esencial de la religión que ellos aceptaron."
Dana, H.E. Manual de Eclesiología.

(No lo posteo como crítica al catolicismo, sino a la rudimentaria veneración hacia el edificio, que muchos creyentes, sin distinción denominacional, profesan).

lunes 9 de marzo de 2009

Superstición

Una frase cortita que leí estos días y me pareció muy acertada:

"La ignorancia es la madre de la superstición, no de la devoción."
Jose Grau, Introduccion a la teologia.

martes 17 de febrero de 2009

Aqui seguimos :)

Acabo de leer el último post de Brisa y no puedo dejar de citarlo:

"Sucede que cada día que pasa comprendo más que ser cristiano es mucho más que andar yendo ritualmente a la iglesia, leer libros cristianos, oír música cristiana, juntarse con cristianos y hablar y caminar como cristiano. Pasa que estoy descubriendo como es la vida de un cristiano lejos de todo eso, solo con Cristo. Sin seguir pasos prácticos para nada y sin promesas y afanes santos. Ser cristiano en soledad, en silencio, hallarme frente a frente ante mi condición real de imperfección, ardiendo desesperada por más de Dios, por algo más concreto y hondo que versículos cantados y recitados de forma suave. Estoy viendo que ser cristiano no es un juego divertido donde se lo que tengo que hacer, no es un cuento de hadas con milagros ilusorios, no es cosa de formulas, ni es comida rápida empaquetada, o como diría el Peregrino, jugar a las iglesitas."

Me identifico plenamente con todo lo que ella expresa en su entrada, y creo que hay varios más en el mismo proceso. Desde aquí mi apoyo, no como alguien fuerte que pueda brindar protección, sino como simple compañero de ruta, a todos los que andan en la busqueda de lo en verdad significa seguir a Jesús.

viernes 13 de febrero de 2009

Favor

Si leen esto me podrían por favor decir como se ve la cabecera del blog? Porque en algunas máquinas la veo como que calza mas o menos bien (en ninguna me termina de calzar perfecto), pero en un par de máquinas del tabajo, que son medias viejas, lo veo totalmente desfazado respecto al resto de la pagina, como mucho más grande (no se si será por el monitor, el navegador o que). Me dirían si también lo ven así? Gracias!

lunes 2 de febrero de 2009

Sobre el gran avance de la ciencia ( III )

Alguien podría objetar que hoy contamos con un nivel de desarrollo tecnológico mucho mayor que el existente, por ejemplo, un siglo atrás, y que por ende, sería legitimo afirmar, en este sentido, que la ciencia (la tecnología en realidad) esta avanzada.

Sin embargo, al realizarse esta comparación, no contra el cúmulo total de conocimiento alcanzable, dato del que, como ya dijimos, no disponemos, sino contra el cúmulo total de conocimiento alcanzado por el hombre en un momento anterior, el razonamiento sigue siendo ambivalente. Lo que demuestra, en todo caso, es la ignorancia del hombre, que en aquel momento anterior desconocía tantas cosas. En esa misma línea de pensamiento podemos preguntarnos cuantas cosas, factibles de ser conocidas, seguimos ignorando hoy en día.

No se trata de menoscabar el pensamiento científico, sino de encuadrar las cosas en su justa dimensión. De ninguna manera podemos utilizar las escrituras para respaldar la ignorancia. Al contrario. Pero el avance en la exploración del universo y la naturaleza, en todos sus aspectos, debiera llenarnos de humildad, frente a la grandeza de su creador, antes que de arrogante autoconfianza en una humanidad que, viéndolo en perspectiva, avanza como a tientas.

domingo 25 de enero de 2009

Sobre el gran avance de la ciencia ( II )

En segundo lugar, encuentro que el calificativo de "avanzada" es, cuanto menos, ambiguo, aún cuando se aplique a la tecnología. Para determinar el grado de avance de algo, es condición necesaria conocer el límite máximo a que puede llegar. Si estoy subiendo una escalera de 100 peldaños y voy por el número 78, puedo decir que estoy avanzado, porque me falta menos de un cuarto para llegar al final, si estoy cursando una carrera de 39 materias y ya aprobé 31, también puedo decir que estoy avanzado. Hasta podría determinar en ejemplos de este tipo el grado de avance exacto, con una simple cuenta. Con el desarrollo científico-tecnológico, no podemos hacer lo mismo. Por empezar, no sabemos cual es el tope de este desarrollo, o siquiera si lo tiene. No estoy de acuerdo con la gente que dice "ya está todo inventado" ¿Cómo puedo estar todo inventado? Todo es todo, lo encuentro infinito ¿Quien sabe la cantidad de propiedades o combinaciones de elementos que quedan por explorar, las utilidades potenciales subyacentes en la naturaleza, que todavía no hemos descubierto?

Si trasladáramos, en forma metafórica, el grado posible total de desarrollo científico-tecnológico, a una escala numérica, y conviniéramos, a título ilustrativo, en que el número mil representa el límite superior ¿En que punto del gráfico podríamos decir que estamos ubicados?¿En 400, 200, 10, 0.5, menos?¿Cómo podemos determinarlo?

Después de todo, al hablar de campos específicos, como la genética por ejemplo, más allá del bullicio publicitario ocasionados por los medios de comunicación, los científicos objetivos se apresuran a manifestar que resta mucho camino por recorrer.

(Continúa)

sábado 24 de enero de 2009

Sobre el gran avance de la ciencia ( I )

Me gusta la ciencia y me encanta la tecnología. No soy de los cristianos para los cuales razón o ciencia son conceptos opuestos a fe. Al contrario. Sin embargo tengo un problema con la frase “el gran avance de la ciencia”.

En primer lugar encuentro una confusión de términos. Cuando alguien dice que la ciencia esta avanzada, en realidad lo que quiere decir, la mayoría de las veces, es que la tecnología esta avanzada. Tecnología y ciencia no son lo mismo. La tecnología es en todo caso una aplicación de la ciencia, y de áreas específicas de esta. Hace referencia, grosso modo, a conceptos tangibles, factibles de ser medidos, cuantificados, comprobados e implementados en el diseño de instrumentos útiles al hombre. Ciencia es un concepto mucho más amplio y abarca un extenso abanico de abstracciones, leyes, hipótesis y teorías.

Al hablar del “gran avance de la ciencia”, sin ningún tipo de distinción, uno pone en la misma bolsa, por ejemplo, Internet o los viajes al espacio, con el psicoanálisis, la historia o la antropología. Evidentemente no podemos imputar al segundo grupo el mismo grado de desarrollo o presición que al primero.

No es por menoscabar algunas ramas de la ciencia en relación con otras, pero es importante despejar un poco esa imagen confusa que tenemos en la cabeza al hablar de ciencia. El hecho de haber llegado a la luna o la posibilidad de comunicarnos instantáneamente con el extremo opuesto del planeta, no nos convierte ni por lejos en conocedores absolutos de todos los misterios que conlleva nuestra existencia, ni convalida de forma automática todo lo que en nombre de la ciencia o en base a sus métodos se diga.

(Continúa)

lunes 12 de enero de 2009

Reflexiones acerca de lo inexplicable

El uso de clichés es un mal bastante común en el ámbito cristiano. Se toma una frase, se la estandariza, y se la repite una y otra vez cómo respuesta automática. Esta desnaturalización de las palabras parece responder a un deseo común en el hombre de tener todo ordenadito en moldes y categorías fácilmente asimilables, simplificando así cuestiones que se presentarían de otro modo difíciles de digerir.

Un clásico ejemplo lo representa la frase “los caminos del Señor son insondables” o similar, como respuesta a desgracias humanas o a cuestiones teológicas o doctrinales aparentemente irreconciliables entre si.

Lo malo de esta costumbre es que impide pensar, profundizar y hacer carne propia las expresiones utilizadas, en el caso que sean válidas. De hecho, tal vez sea este el mayor riesgo. No que se tornen populares frases infundadas (cosa que también sucede) sino que se desnaturalizan por el abuso y se tornen inverosímiles, principios que tienen su origen en la verdad de Dios.

Volviendo al ejemplo anterior, lo inexplicable en muchos aspectos del modo de proceder divino, de su pensamiento y de su persona, está de acuerdo no sólo con la escritura sino también con la lógica y la interrelación entre ambas. No se trata de una simple excusa inventada por el hombre creyente para soslayar cuestiones difíciles, aunque muchas veces sea usada de esa forma, o una acomodación forzosa al registro bíblico. De haber un Dios eterno e infinito, creador del mundo y el hombre, del espacio y del tiempo, este Ser necesariamente debe poseer una complejidad y superioridad que escape a la comprensión del humano finito.

Lo ilógico sería concebir dioses limitados y sometidos a las mismas conductas erráticas que los hombres, como los que pueblan con frecuencias diversas mitologías, meras proyecciones del accionar humano, fácilmente predecibles.

No obstante lo antedicho, lo significativo del asunto, es que no por ser infinito Dios se vuelve completamente incognoscible, sino que el mismo se revela a sus creaturas complaciéndose en hacerse conocer y ser conocido. Pensándolo de esta manera, la infinitud divina se convierte no en un obstáculo o motivo de desánimo, sino en un incentivo a internarse en las profundidades de su revelación, en una búsqueda de ilimitadas posibilidades.

El Dios eterno se introdujo en el tiempo y el espacio, se aprojimó, habló con voz de hombre y con hechos de hombre para que el hombre lo pudiera entender, y en el acto de mayor entrega posible, padeció en lugar del hombre, culminando mediante la obra más incomprensible, la más acabada revelación.

Esta sublime paradoja brinda material por si sola para explorar indefinidamente. Es también un tema bastante manoseado, pero se presenta, a quien sepa encararlo con franqueza, libre de clichés e ideas prefabricadas, como un camino digno de ser emprendido.



Algunos pasajes para pensar al respecto: Is 55:8 – 9, Hech 17:24 – 27, Juan 14:7 - 9

sábado 1 de noviembre de 2008

El debilitamiento de las creencias religiosas

El amigo Anyul nos trae otra entrada para el debate, postendo un artículo donde se trata el tema de si le sería posible al hombre vivir sin Dios. El asunto surge en relación a varias citas de Steven Weinberg, premio nobel de física, en las que habla del debilitamiento de las creencias religiosas en occidente, frente al avance de las ciencias.

Weinberg enumera cuatro supuestas fuentes de tensión entre religión y ciencia, siendo la primer la siguiente:

"Por un lado, la primera tensión que se registra es que la religión haya tomado gran parte de su fuerza de la observación de fenómenos naturales como los terremotos, las enfermedades, los truenos, etc., que requerían de la intervención de algún ser divino.

Con el paso del tiempo, esos enigmas se fueron explicando desde una perspectiva cada vez más naturalista. Si bien la ciencia no pudo ni podrá explicar todo nunca, lo más importante es que, según Weinberg, nada demandó la una mediación sobrenatural para su explicación."

Como ando con poco tiempo para escribir en mi blog y comentar en blog ajenos, posteo acá lo que comenté en el de Anyul y mato dos pájaros de un tiro ;):

En realidad el planteo de el autor, por más premio nobel que sea, es un poco tonto. La idea de su artículo en realidad es demostrar porque la religión está, según él, en desventaja respecto a la ciencia. Ahora bien, él plantea su propia hipótesis de lo que es religión y luego se explaya, no sobre lo que en realidad es religión, sino sobre la hipótesis que el mismo invento. Algo así como una definición circular.

Me explico con el artículo. En la primera supuesta fuente de tensión, el relaciona por ejemplo la religión, con la necesidad del hombre antiguo de explicar el mundo que lo rodea. Como la ciencia después explico muchas cosas del mundo, la religión entonces no sería necesaria.

Ahora bien, nosotros no creemos que la religión haya surgido de esa manera. Creemos que la religión judeo-cristiana (y poco nos importa como haya surgido el resto, es otro error del autor, resultante de sus pre-juicios, no hacer ninguna distinción) surge de una revelación directa de Dios a ciertos hombres, a través de la historia. Los descubrimientos que pueda hacer la ciencia entonces, en cuanto a funcionamiento de la naturaleza, en nada afectan a la validez y necesidad de está religión, ya que no afectan de ninguna modo al hecho de que Dios se haya revelado al hombre.

Se podría seguir largo, pero básicamente, este tipo de planteos ateos o agnósticos parten siempre de posturas ya asumidas antes de empezar a razonar, y no de razonamientos a los que se haya llegado, de forma objetiva.