sábado, 4 de abril de 2009

Sobre la noción de igleia-edificio

"El catolicismo romano, de acuerdo con su política, no hizo esfuerzo alguno por
impartir a sus hermanos convertidos una visión más espiritual de la religión
cristiana, sino que adaptó su propaganda a su tosca reverencia por las
ceremonias y los lugares sagrados. Y así, el edificio de la iglesia llegó a ser la
incorporación y la expresión esencial de la religión que ellos aceptaron."
Dana, H.E. Manual de Eclesiología.

(No lo posteo como crítica al catolicismo, sino a la rudimentaria veneración hacia el edificio, que muchos creyentes, sin distinción denominacional, profesan).

13 comentarios:

Gusmar Sosa dijo...

Entiendo el punto. Excelente la cita, no discrimina, es una crìtica de las que hay que tomar en cuenta. Saludos.

PAOLA dijo...

Qué bello espacio, llegué hasta aquí desde el mágico espacio de Marcos, te invito a recorrer mi laberinto, cuando gustes
También desde Argentina, besitos

Fray Marcos dijo...

El origen de como nos oredenamos en la Iglesia no es casual...

Te dejo un hilo y despues seguis vos si te interesa: los origenes se relacionan con el control desde el frente de la Basilica.

Un abrazo. Paz y bien.

El Perro dijo...

¡Cierto!
Los espacios dejaron de ser una herramienta para convertirse en parte del mismo mensaje...

daniel lucas dijo...

Un punto buenisimo es este, pero nos estamos llendo muy lejos, dentro del cristianismo evangelico, es muy facil darce cuenta la confusion entre lo que Cristo quiso decir con Iglesia y lo que llamamos una iglesia hoy en dia, a un edificio.

Isa dijo...

Muy bueno Guille. Te sigo leyendo.

Isa dijo...

Muy bueno Guille. Te sigo leyendo.

Daniel di Paolo dijo...

hola Guille, te cuento que llegué hasta aquí por el concepto de salir de la pecera. Yo estoy arrancanco con un blog que intenta hacer eso, tratando temas de la actualidad argentina desde una perspectiva cristiana pero sin la cabeza en la pecera. Me gustaría que pasaras por allí. Mi nombre es Daniel di Paolo y mi blog se llama De miradas y visiones http://demiradasyvisiones.blogspot.com/
Igual estoy descubriendo que para dedicarte a esto a full hay que meterse en otra pecera: la compu!!!
Respecto al post, cada vez que engordo unos kilos me gusta decir que estoy agrandando el templo... Un abrazo

el Gato Negro dijo...

Un saludo

Desde hace unos meses, yo y otros dos amigos, estamos llevando a cabo un proyecto. Dicho proyecto consiste en la elaboración de una comunidad literaria independiente, un rincón en el que cualquiera pueda expresarse y de cualquier forma: relatos, poesía, etc. La idea de la que surgió y de la que aún se sigue sustentando, no es solo esa expresión, anteriormente mencionada, sino el mestizaje: que lo que yo escriba puede servirle a otro de aprendizaje o si más no, pueda aportarle alguna idea y viceversa. Por ello, les invito a todos aquellos que quieran participar en la redacción a que envíen un mail a lagacetademedianoche@gmail.com, citando el correo electrónico de la cuenta blogger, a la que deberá enviarse la invitación.

Atentamente,

El Gato Negro

El Peregrino dijo...

Hola Guille, me alegro de poder saludarte.

En verdad hay que tener en cuenta la cita, y no se trata de discriminar a religión alguna, claro que no. Pero es un problema real, y diría que serios, porque a veces se llega a igualar a un edificio de ladrillos con las vidas que pueden reunirse en él, y algunos llegan más allá y llegan a creer que es el único lugar donde Dios puede manifestar su presencia... Buena cita para la reflexión.

Un abrazo

Byron Israel Quiroa Pinto dijo...

Excelente cita y el comentario también, con tan pocas palabras has dicho una gran verdad,

Atentamente,

B.Q.

Alejandro Vazquez dijo...

Hola Guille
Te echamos de menos en el mundo blogger cristiano
Espero este bien
Saludos

Xuan dijo...

Mis felicitaciones por esta acertada reflexión.
La verdad es que lo que hoy conocemos oficialmente como “iglesia evangélica” (me refiero a esa entidad aglutinadora de conciencias que busca a toda costa tener un peso propio y un espacio bien definido dentro de la sociedad actual), no deja de ser una burda imitación del catolicismo romano (a quien, no tan en el fondo, envidia su cohesión, su sólida estructura, sus engranajes bien conectados al motor central, su concepción de obediencia y disciplina militares, su financiación económica, su indiscutible capacidad de influencia sociopolítica, etc.), de donde surgen estos conceptos materialistas que reducen al original y espiritual sentido de “congregación” a lo que se conoce vulgarmente como “militancia” y traza sobre la primitiva definición de “Iglesia” un cuadrado, cuanto más ancho mejor, que ha de ir levantándose, ladrillo a ladrillo, bien vertical, como esa torre de la cual leemos en Génesis 11.
A la “iglesia evangélica” moderna, o se le ha pegado muy adentro el mundano sentido del término “éxito”, o es que aún lo lleva impreso en los genes, o sea, en el ADN (llámese también “CARNE”), de cuantos dirigentes y representantes suyos que, sin saber lo que es pasar primeramente por la Cruz de Cristo (verdadero fundamento de la verdadera Iglesia), buscan proyectar sus propios sueños de grandeza y su “visión ministerial”, ad infinitum, contando para ello con el esfuerzo de masas de obreros, esforzados y silenciosos, ciegos a la Luz de la Verdad Liberadora, sufridos y entregados a una “sacrosanta empresa” devoradora de recursos, de dólares, de pesos, etc, etc…
Así se construyó, por ejemplo, la basílica de San Pedro; sede del mayor poder humano que se conoce en este mundo.