viernes, 2 de mayo de 2014

Consciencia de la necesidad de seguirle y permanecer en Él - Salmos 119

Psa 119:5  ¡Cuánto deseo afirmar mis caminos para cumplir tus decretos!

Psa 119:10  Yo te busco con todo el corazón; no dejes que me desvíe de tus mandamientos.

Psa 119:12  ¡Bendito seas, SEÑOR! ¡Enséñame tus decretos!

Psa 119:18  Ábreme los ojos, para que contemple las maravillas de tu ley.

Psa 119:20  A toda hora siento un nudo en la garganta por el deseo de conocer tus juicios.



Psa 119:33  Enséñame, SEÑOR, a seguir tus decretos, y los cumpliré hasta el fin.
Psa 119:34  Dame entendimiento para seguir tu ley, y la cumpliré de todo corazón.
Psa 119:35  Dirígeme por la senda de tus mandamientos, porque en ella encuentro mi solaz.
Psa 119:36  Inclina mi corazón hacia tus estatutos y no hacia las ganancias desmedidas.

Psa 119:55  SEÑOR, por la noche evoco tu nombre; ¡quiero cumplir tu ley! 
Psa 119:56  Lo que a mí me corresponde es obedecer tus preceptos.

Psa 119:59  Me he puesto a pensar en mis caminos, y he orientado mis pasos hacia tus estatutos. 

Psa 119:64  Enséñame, SEÑOR, tus decretos; ¡la tierra está llena de tu gran amor! 

Psa 119:66  Impárteme conocimiento y buen juicio, pues yo creo en tus mandamientos. 

Psa 119:68  Tú eres bueno, y haces el bien; enséñame tus decretos. 

Psa 119:71  Me hizo bien haber sido afligido, porque así llegué a conocer tus decretos. 
Psa 119:72  Para mí es más valiosa tu enseñanza que millares de monedas de oro y plata. 
Psa 119:73  Con tus manos me creaste, me diste forma. Dame entendimiento para aprender tus mandamientos. 

Psa 119:93  Jamás me olvidaré de tus preceptos, pues con ellos me has dado vida. 

Psa 119:98  Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos porque me pertenecen para siempre. 
Psa 119:99  Tengo más discernimiento que todos mis maestros porque medito en tus estatutos. 
Psa 119:100  Tengo más entendimiento que los ancianos porque obedezco tus preceptos. 
Psa 119:101  Aparto mis pies de toda mala senda para cumplir con tu palabra. 
Psa 119:102  No me desvío de tus juicios porque tú mismo me instruyes. 
Psa 119:103  ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Son más dulces que la miel a mi boca! 
Psa 119:104  De tus preceptos adquiero entendimiento; por eso aborrezco toda senda de mentira. 
Psa 119:105  Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. 
Psa 119:106  Hice un juramento, y lo he confirmado: que acataré tus rectos juicios. 

Psa 119:108  SEÑOR, acepta la ofrenda que brota de mis labios; enséñame tus juicios. 

Psa 119:111  Tus estatutos son mi herencia permanente; son el regocijo de mi corazón. 
Psa 119:112  Inclino mi corazón a cumplir tus decretos para siempre y hasta el fin. 

Psa 119:120  Mi cuerpo se estremece por el temor que me inspiras; siento reverencia por tus leyes. 

Psa 119:124  Trata a tu siervo conforme a tu gran amor; enséñame tus decretos. 
Psa 119:125  Tu siervo soy: dame entendimiento y llegaré a conocer tus estatutos. 

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